diciembre 28, 2008

El protocolo del rubor.

A Pablo que es más que la cabeza que acaricio y aprieto y a nadie se parece desde que yo lo amo.

A veces lo recuerdo cuando aún no existía, pensaba cuánto le dolería acostumbrarse a mi.
Puede que no se acostumbre nunca...

Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos.

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